viernes, enero 16, 2009

Me cambié de casa!!


Después de años como fiel seguidor de Blogger, de ser parte de esta comunidad desde antes de que lo comprara Google y sufrir con el paso Beta, debo decir que este blog ha cumplido un ciclo. Con todas las limitaciones que tuvo y tiene, Blogger ya dejó de ser todo lo que yo necesitaba. Día a día fui buscando nuevas alternativas hasta que encontré lo que muchos usan, pero que me negaba a aceptar: Wordpress. Así es, a partir de hoy, este blog cierra sus puertas (o al menos deja de ser actualizado) para dar paso a un moderno y estiloso blog en Wordpress que se encuentra en la no egocéntrica URL de www.sajuria.cl.

Así es, no sólo cambiamos la casa, sino que también la dirección.
Todos los comentarios de quienes han dejado su huella en este lugar han sido migrados, así como todos los posts, con su historia. Nada se ha perdido y las maravillas de Wordpress 2.7 se han encargado de mantenerlas vivas.

No sin pena me despido de Blogger, pero estoy seguro que algún día volveré a caer por aquí.

jueves, enero 15, 2009

¡Qué ingenuos...!


Carta Publicada en diario La Segunda

¡Qué ingenuos fuimos al creer que, por fin, la calculadora electoral iba a abandonar los pasillos del Congreso! Las organizaciones que hemos trabajado y luchado por aumentar los niveles de democracia, promoviendo la inscripción automática y el voto voluntario, nuevamente nos hemos llevado una desilusión. Si antes fue el abanderado de la Alianza quien hipotecaba nuestros anhelos, cediendo a los cálculos de la UDI, hoy lo hacen los mismos que tanto levantaron la voz a favor de la medida.


Es cierto, la notable actitud del Senado nos esperanzó, pero parte del PS y la DC no nos dejaron tiempo para celebraciones. El rechazo a la medida por estas colectividades no puede obedecer, sino, al miedo de perder las próximas elecciones. Resulta contradictorio que el virtual candidato de la Concertación, Eduardo Frei, proponga la reforma en su proyecto de gobierno, pero ni siquiera cuente con el respaldo de sus propios camaradas.


Lo importante es que la clase política va a aprender que los pasillos del poder ya no son inexpugnables y que los acuerdos a espaldas de la gente tienen fecha de término. Hoy, más que nunca, se encuentran con una ciudadanía empoderada y decidida, que les va a pedir cuenta de sus acciones y que va a exigir que, de una vez, gobiernen para todos, no para ellos mismos.

martes, enero 06, 2009

El triste monopolio de los Derechos Humanos


*Columna publicada en el Diario El Mostrador

La Concertación, y la izquierda en general, reúnen a la mayor parte de las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos, ocurridas hace más de 20 años en plena dictadura. Eso es un hecho innegable, como innegable es que, para muchos de los afectados y sus familias, el dolor perdura hasta nuestros días. Si hay alguna herida histórica por la que Chile aún sufra, debiera ser ésta. Pero por lo ocurrido hace 30 años no podemos permitir que haya sectores en Chile que crean tener el monopolio de los DD.HH. y que sólo ellos puedan hablar o denunciar supuestos abusos.

Los casos de falsos detenidos desaparecidos que se han denunciado estos últimos días pueden ser considerados como el margen de error esperable de un sistema que no se luce por su rigor, sino por el interés de abarcar la mayor cantidad posible de casos. Así, el espacio a aprovechamientos mezquinos y el engaño está abierto. En ese sentido, la primera responsabilidad sobre estos casos no está en el Gobierno o en las comisiones que tuvieron a su cargo la redacción de la lista de los beneficiarios, sino que recae sobre aquellos que, abusando de la fe pública, pretenden ingresar a estas categorías para obtener beneficios que no se merecen ni les corresponde. Un gran daño le han hecho al sistema y a los familiares de los DD.DD. que ven como un grupo de desvergonzados se sirve de las luchas que ellos mismos han protagonizado.

Pero sin duda, una acción penal contra estos sujetos no es lo único que debiera hacerse. El Gobierno tiene una responsabilidad solidaria con este tema, pues son ellos los primeros encargados del buen uso de los dineros públicos y de cotejar que aquellos nombres que aparecen en los listados correspondan a la realidad. Las denuncias ocurridas en ese último tiempo dejan ver la fragilidad del sistema y la poca transparencia con que la Concertación ha manejado el asunto.

Para que exista transparencia y acceso a la información en el Estado, es importante que existan entes, ya sea políticos o ciudadanos que tengan la capacidad de pedir cuentas de lo que se hace y lo que no. En el tema de DD.HH., gracias a lo ocurrido en dictadura y a la colusión de gran parte de los organismos dedicados al tema, hay muy pocas instancias de accountability al respecto. La Concertación se ha encargado de mantener indemne el último bastión de superioridad moral que les queda - amén de los casos de corrupción ocurridos en democracia - y, por lo tanto, declaraciones como las del ministro Vidal hace poco se entienden en esa lógica. No sea que a la Concertación, heredera de la lucha histórica por los DD.HH. les vengan a pedir cuenta por la repartija de beneficios que hay entre ellos mismos. No sea que los "hijos de la dictadura" como les gusta llamar a la derecha, en especial ahora que tienen a una mujer de 30 años como inquisidora, les venga a sermonear acerca de cómo deben resarcirse los daños de lo ocurrido hace tres décadas. En definitiva, el Gobierno ha cooptado los DD.HH., circunscribiéndolos únicamente a lo ocurrido el siglo pasado y arrogándose un monopolio del tema. Al respecto, es interesante analizar la reacción de Lagos cuando Human Rights Watch emitió un informe condenatorio a su gobierno.

Pero esto no es sólo culpa o responsabilidad de las filas concertacionistas o de la izquierda. La derecha en Chile ha permitido que la mantengan inhabilitada de opinar en estos temas, por su propia acción y omisión. La negativa a cambiar el padrón electoral y el rechazo a modificar el binominal han logrado que sigan votando los mismos que echaron a Pinochet el 88'. Por lo tanto, no ha habido la adecuada renovación ni modificación de los electores. Para los votantes actuales, la derecha es y será siempre la heredera del pinochetismo y votar por ellos es entregarle el poder al mismo sector que se lo tuvieron que arrebatar hace 20 años. Si a eso le sumamos que los actores políticos son los mismos y que las caras se repiten, tenemos como resultado a una Concertación que nunca va a dejar de enrostrar el tema de los DD.HH. al resto y que nunca va a soltar el monopolio que tiene, mientras que haya una derecha timorata, que se atreve de a poco a hablar del tema, pero que nunca ha hecho un ejercicio de asumir las culpas pasadas y de cambiar los escenarios de discusión.

Si queremos que los DD.HH. sean patrimonio de todos y no de algunos en especial, tenemos que generar los mecanismos para erradicar los comentarios insidiosos y destructivos y plantear el desafío de cara al futuro. Si Chile quiere aprender de los errores del pasado y mirar hacia delante con optimismo, no podemos seguir permitiendo que impere la lógica de los ganadores y vencedores, menos en un tema que nos compete a todos por igual.

sábado, diciembre 27, 2008

La incontinencia verborreíca de Vidal


"Los herederos políticos de la dictadura no nos enseñarán a enfrentar los temas de DDHH". Esta frase se despachó el Vocero de Gobierno Francisco Vidal ante los reclamos de RN por la elaboración de las listas de Detenidos Desaparecidos. Cuando muchos pedimos la renovación de la política o nos urge el cambio, nos referimos exactamente a esto. Personas como el ministro Vidal viven en un pasado que les es imposible superar. Nunca, mientras ostenten el poder, van a dejar de mirar al mundo bajo la óptica de la Guerra Fría que tan caro le costó a Chile durante muchos años.

Creo que no vale la pena analizar lo errado, odioso y falto de altura de miras del comentario del ministro, mal que mal, él es más conocido por sus errores mediáticos que por la aprobación de su gestión . Vidal es el símbolo de los hombres de ayer, aquellos que no pretenden dar por superadas las diferencias en nuestro país, sino que buscan mantenerlas todo el tiempo que sea posible, que les es imposible pensar que lo que nos une como país es mucho más que lo que nos separa. En tiempos como los actuales, donde todos los posibles candidatos presidenciales son personas que llevan más de 20 años en el ruedo político, se hace más urgente que nunca que miremos a aquellos capaces de superar el pasado, pero no con olvido ni desdén, sino con responsabilidad y aprendizaje.

Somos millones los jóvenes que hemos crecido (y la mayoría nacido) en democracia. Nuestra vida no ha estado marcada por las violaciones a los Derechos Humanos ni por las odiosidades que llevaron a los aciagos años de dictadura. No obstante, somos capaces de entender la rabia y la frustración de miles ante lo ocurrido. Lo que nunca vamos a poder aceptar es que por lo que ocurrió hace más de 20 años se siga amarrando a Chile a revivir indefinidamente sus odiosidades. Si no alzamos la voz en contra de aquellos que pretenden que vivamos el invierno de los 80, entonces seguiremos teniendo ministros y autoridades como Vidal, que no dudan en descalificar al adversario político en vez de gobernar para todos los chilenos. Afortunadamente, estas declaraciones se entienden cada día más como la falta de tino del que las dice en vez de la versión oficial de un Gobierno al cual él cada vez representa menos.

Si alguna vez Chile va a superar las diferencias del pasado, va a pasar cuando seamos capaces de cambiar no sólo las ideas, sino que las personas y los estilos. Si los mismos hombres de ayer nos siguen gobernando, si los mismos temas de ayer son los que vemos en el diario y si el mismo estilo odioso sigue siendo el que reina en las declaraciones oficiales, Chile no será capaz de enfrentar sus nuevo centenario de vida con un mensaje optimista. Es hora de la renovación de la política, de cambiar caras, contenidos y estilos, para que no tengamos que seguir sufriendo los lapsus de incontinencia verborreíca del ministro de turno.

*La foto es de www.latercera.com

jueves, diciembre 25, 2008

El regreso de la vieja Política


Quizás pocos saben lo que hace la Subdere, incluso muchos nunca la han escuchado nombrar. Pero los pocos a los que les suena el nombre de esta repartición pública, suelen asociarla al pago de favores políticos, a la entrega de recursos para campañas electorales u otros hechos de dudosa legalidad. Asimismo, numerosos dirigentes de la vieja guardia concertacionista han pasado por ahí, como el actual ministro Francisco Vidal.

Si durante el gobierno de Bachelet no hemos escuchado mayores comentarios sobre la Subdere, es porque la Presidenta decidió poner a su cargo a alguien con credenciales suficientes para asegurar una buena gestión. No se trataba de una persona tecnócrata y que no conociera los patrones políticos, sino que puso a Claudia Serrano, antigua militante PS y que tenía una extraña mezcla - casi inexistente en gran parte de los políticos - entre ideales, gran formación académica, profesionalismo y rigor. Si poco hemos sabido de la Subdere en los medios durante los últimos 3 años, es porque esta repartición se dedicó a hacer su trabajo de buena manera, sin caer en abusos de su autoridad o recursos. En ese sentido, la designación de Serrano como ministra del Trabajo es una gran pérdida para la Subdere y planteaba un desafío enorme en la designación de su sucesor(a).

Hace un par de días conocimos que la Presidenta Bachelet optó por poner en este puesto estratégico al militante socialista - heredero del cuoteo en el cargo - Mahmud Aleuy. El nuevo subsecretario ya tiene bastante historia dentro de la Concertación. Considerado como el experto electoral de su tienda, cuenta con un rechazo a priori por gran parte de la Alianza.

Recordada es su postulación a miembro del Directorio de TVN, la que fue rechazada por la derecha, aduciendo a que les producía miedo que Aleuy, - quien tiene con un amplio currículum de operador político - rompiera el frágil equilibrio con que funciona el directorio del canal estatal. Aleuy, como Presidente de La Nación, dio el visto bueno a la portada del día de la destitución de Yasna Provoste, esa que amenazaba a los parlamentarios que debían decidir el futuro de la ex ministra.

En fin, el perfil del nuevo Subdere dista mucho del rigor mostrado por su antecesora y sus actuaciones anteriores ponen una luz de alerta sobre su nueva gestión. En definitiva, se le entregó una chequera con seiscientos mil millones de pesos, en pleno año electoral, a una persona que se ha dedicado a sacar electos a los candidatos de su coalición. Durante este año, en la Subdere, esperemos que se hable más de políticas públicas o de desarrollo que de los cupos, de los carteles, de los planos geo-referenciados o de los doblajes.

No es raro, entonces, que dirigentes como Auth o Escalona se alegren públicamente por el nombramiento, mientras se soban las manos pensando en cómo esto va a ayudar a las escuálidas arcas partidarias. Mal que mal, Bachelet, con este nombramiento, le dio la razón a la vieja política, esa que se aferra con garras y dientes -cuando no, con recursos públicos- al poder.

Columna publicada en el diario El Mostrador

viernes, noviembre 14, 2008

Los límites de la propiedad intelectual (Columna Revista Capital


Estimado lector, si usted se compra un CD original de su grupo favorito, en un local establecido y con boleta, ¿sabe que no puede traspasarlo a su reproductor de MP3 porque es una violación a la Ley de Propiedad Intelectual? O si usted es un estudiante, ¿sabe que si su profesor le da como lectura para una prueba un determinado libro, y ocurre que no se encuentra disponible en la biblioteca, no le puede sacar fotocopias? Bienvenido, entonces, a Chile, un país evidentemente atrasado en temas de propiedad intelectual y derechos de autor.

Las tecnologías digitales e Internet han traído nuevos desafíos a la producción artística y cultural, en especial en lo referente a la defensa de los derechos de autor. Nadie niega que el esfuerzo que realiza un artista a la hora de crear tiene un valor. Es la producción cultural la que refleja nuestros sentimientos y conflictos sociales, la que los hace presentes, los transmite y nos interpela a hacernos cargo de sus temas de fondo. Claramente, aquellos que apuestan a vivir de esto merecen el adecuado reconocimiento y, por qué no, una merecida retribución financiera.

Internet plantea interrogantes complejas a la hora de regular estos temas. La transmisión de música, videos, libros u otros contenidos, de manera gratuita e instantánea, trae consigo un aparente perjuicio a los creadores, quienes dejan de percibir dineros que debieran ingresar a sus bolsillos, al menos bajo los actuales estándares. Para solucionar esto, junto con otros temas, se está trabajando una nueva Ley de Propiedad Intelectual.

Durante meses, diversas agrupaciones interesadas en el tema, la mayoría representantes de la sociedad civil, se reunieron con miras a alcanzar consensos respecto a las excepciones y nuevos paradigmas de la propiedad intelectual. Los creadores agrupados en la UNA (Unión Nacional de Artistas), han propuesto que las empresas que entregan servicio de Internet se hagan responsables del uso que sus usuarios den a las conexiones, pagando una tarifa que permita “paliar” el supuesto daño que sufren. Lo que ellos no entienden es que Internet cambió para siempre la manera de comprender y transmitir la cultura y que combatirla o combatir a los usuarios no va a ser nunca la manera de solucionar el problema. Grupos musicales como Radiohead y Nine Inch Nails han dado luces de las nuevas maneras de entender este mercado, poniendo énfasis a las presentaciones en vivo y liberando sus canciones. Ellos han percibido que la ciudadanía premia con su fidelidad a aquellos que saben conectarse con sus intereses. Sería una pena que los representantes de la cultura, tan acertados a la hora de expresar el devenir de los tiempos, fallen en esta monumental tarea de comprender que el mundo ha cambiado, y para siempre.

viernes, octubre 31, 2008

increíble video de Obama


Obama '08 - Vote For Hope from MC Yogi on Vimeo.

jueves, octubre 23, 2008

La Argentina Populista


¿Qué es peor que meter un zorro en un gallinero? Eso es lo que se preguntan millones de argentinos en estos días. Y es que la pregunta no es al azar, sobretodo luego de que su presidenta, Cristina Kirchner, haya decidido enviar un proyecto de ley que propone la estatización del sistema de previsión social, las AFJP. Sin duda una medida controvertida y que va en contra de la tendencia latinoamericana de entregar a privados la administración de estos fondos, idea que nació en la dictadura militar chilena.

El sistema previsional argentino está en aprietos, de eso no hay duda. Se calcula que la pérdida de los ahorros del sistema alcanzaría al 50%, principalmente, debido a las fluctuaciones que se han producido en los mercados en estos tiempos de crisis. Ante este escenario, la creatividad argentina no conoce de malos ratos y la orden de un juez federal ha impedido que los ahorrantes retiren sus fondos, es decir, su dinero.

Por otra parte, la señora K, tan chavista en sus planteamientos y tan capitalista en su lista de compras, ha decidido solucionar su déficit de caja con un botín que es a todas luces atractivo: los fondos de pensiones. No resulta ilógico pensar que un fondo de esas proporciones le entregue mayor liquidez al gobierno, y de pasada, le permita manejar una cuenta corriente abultada. Mal que mal, no todos los argentinos se van a jubilar hoy, por lo que son varios millones de dolares disponibles. Lo preocupante es que hay una serie de cuestionamientos que nacen a partir de la medida, y que no han sido completamente resueltos por el Gobierno. En primer lugar, no queda claro los criterios por los cuales el Ejecutivo pretende administrar ese dinero, no se sabe si va a rentabilizarlo, mantenerlo en fondos fijos u otros. No sabemos cuál va a ser el monto el cual va a garantizar el Estado ni el mecanismo de aporte. Por otra parte, no hay claridad del sistema a ocupar para adueñarse de los fondos. Podría ser una expropiación a las AFJP, una compra forzada u otra alternativa.

Si estamos en presencia de un país en el cual no se ha alcanzado a jubilar siquiera la primera generación de personas bajo este sistema, malamente podemos tratar de evaluarlo de manera seria. Además, aquellos que sufrieron el cambio de regimen ya sufrieron la primera pérdida por ello, y con esto, asumirían una nueva sin garantizarles nada a cambio. En mi opinión, esta medida obedece, única y exclusivamente, a una maniobra populista y antojadiza, digna del desorden financiero y político que reina allende Los Andes. No deja de asombrar que uno de los países con mayor cantidad de recursos de la Region tenga niveles altísimos de pobreza y corrupción, donde sus ciudadanos no confían en el destino que el Estado le de a sus dineros y que nunca han planteado su jubilación en base a sus ahorros de toda la vida. Argentina no es un ejemplo a seguir, al menos en esta materia, aunque no faltarán las voces nostálgicas que querrán volver al modelo donde el Estado aseguraba todo, llevándose a si mismo a la quiebra y alejándose de la anhelada sustentabilidad.

lunes, octubre 20, 2008

No soy un delincuente



* Columna publicada en El Mostrador.

Yo no soy un delincuente, al menos eso creo. Pareciera que en estos últimos días, un grupo de artistas piensa lo contrario. Durante la semana pasada, diversos blogs como los de Liberación Digital o la ONG Derechos Digitales, dieron a conocer la existencia de un acuerdo secreto entre el Gobierno de Chile y la SCD (confirmado por estos últimos en su blog institucional). En este acuerdo, suscrito a espaldas de la ciudadanía, se acordaban una serie de medidas que el Gobierno se comprometía a apoyar en la tramitación del actual proyecto de ley de Propiedad Intelectual, que se encuentra en el Congreso. Desde este punto de vista, la situación es preocupante, pues la última vez que un personero de Gobierno –el ex ministro Ferreiro – trató de esconder un acuerdo con la empresa Microsoft, debió echar pié atrás. Pero más allá del gesto, lo que realmente importa es el contenido de dicho acuerdo, que no sólo coarta libertades hoy existentes, sino que presume que todas las personas, por sólo realizar determinadas acciones, somos delincuentes.

El primer punto que me interesa destacar, es que la SCD responsabiliza del pirateo de música y la descarga ilegal de mp3 a los proveedores de Internet (ISP). Su teoría se basa en que estas empresas proveen contenido de manera indiscriminada, propiciando las condiciones para que se cometa un ilícito. Por tanto, la mejor solución sería crear una tarifa a cobrar a los operadores, con lo que solventarían el “costo” que implica la descarga para los derechos de los artistas. De esta interpretación nacen varias observaciones.

En primer lugar, los ISP no pueden ni deben discriminar sobre el contenido que pasa a través de sus cables. Su función es la de proveer acceso a Internet, sin ningún tipo de restricciones referentes a contenido o método de descarga. Imponer prohibiciones de este tipo, permite que las personas no puedan decidir por sí mismos qué ver ni cómo verlo. Si yo decido acceder a contenido ilegal, yo soy responsable de ese delito y no debiera el ISP asumir una acción a priori.

Por otra parte, si se les cobra a los ISP, éstos traspasarán ese costo a los usuarios, y con ello, todos aquellos que se conectan a Internet deberán pagar por la mera posibilidad de que en algún momento de su navegación puedan acceder siquiera a la opción de descargar música o contenido protegido por la SCD. Es decir, si yo ocupo mi conexión a Internet para revisar el correo debo pagarle a mi vecino que baja películas su costo por ello. Por último, si esta tarifa implicara que la SCD se diera por pagada de todos aquellos cobros por uso de propiedad intelectual y me dejara descargar de manera legal, libre y gratuita todo el contenido que quisiera, probablemente pagaría gustoso una tarifa fija que permitiera dicha acción. Pero no, el descargar música ilegal seguirá siendo delito y, mientras eso pasa, la SCD seguirá cobrándonos por el sólo hecho de que tenemos la posibilidad de descargar música. Justo, ¿no?

Otro punto “destacable” es que se eliminan categorías como el uso justo o la copia privada. Es decir, para la SCD (y para el Gobierno, al parecer) si yo copio un CD que me compré de manera legal a mi computador o Ipod, estoy cometiendo delito. Incluso si la banda me encanta y decido hacerle propaganda para que otros compren el disco. Asimismo, si un profesor en clases me envía un texto para leer, no podré sacarle fotocopias para estudiar. Ni pensar en escanear el texto y mandárselo a mis amigos.

No contentos con esto, la SCD y el Gobierno han acordado dar fin a la renunciabilidad del Derecho a la Propiedad Intelectual. En otras palabras, menos leguleyas, esto consiste en que si un artista decide regalar su obra al mundo o dejar de cobrar por sus derechos, no puede. Básicamente, las entidades de gestión colectiva de derechos (que en Chile es sólo una, la SCD) seguirán cobrando lo que corresponde por uso de estas obras, aunque su autor no quiera hacerlo y la haya donado. ¿Dónde queda la libertad del artista? No lo se, pero me da la impresión que Radiohead o Nine Inch Nails no estarían contentos con nuestro país.

Estos no son los únicos puntos de este acuerdo, pero son los que más me preocupan y llaman la atención. En todo caso, es cuestionable la actitud del Gobierno de hacer un acuerdo a puertas cerradas, con uno sólo de los actores involucrados en la discusión, pasando por alto al resto de los grupos de interés. Es importante mencionar, que hasta la semana pasada, existía una mesa de trabajo entre el Gobierno y la sociedad civil (en la que estaba la SCD) y que, obviamente, se rompió ante esta eventualidad. Yo no soy un delincuente, sobretodo porque creo firmemente en el error de este acuerdo y porque soy consciente que el beneficio de unos pocos es el perjuicio de todos.

viernes, octubre 17, 2008

Por qué debiera ganar Obama



La elecciones norteamericanas han sido, como nunca, objeto de atención en nuestro país y en el mundo entero. El mensaje de cambio y esperanza que ha traído el candidato demócrata, sumado a que se enfrenta a uno de los candidatos más atractivos que ha tenido el Partido Republicano, generan una serie de conclusiones, a tan sólo 3 semanas de las elecciones.

En primer lugar, esta elección implica el fin del reaganismo, o la doctrina republicana basada en el ensalzamiento de los "valores americanos". Ambos candidatos son bichos raros dentro de sus partidos. Obama representa un giro distinto a las tradicionales cabezas demócratas, quienes desde Howard Dean que no presentaban una alternativa distinta. Por el lado republicano, McCain no es ningún tradicionalista. El veterano de guerra es, haciendo un símil a nuestra realidad chilena, un díscolo conservador. No sólo se enfrentó duramente con Bush en temas como la torura a prisioneros de guerra y el sistema de salud, sino que ha trabajado en variadas iniciativas bipartidistas. McCain no ha sido un conservador duro, sus posturas respecto al aborto o al matrimonio homosexual no han sido tajantes, al menos hasta que empezó la elección.

El republicano, con la experiencia de haber perdido la anterior primaria contra Bush, sabe que para llegar al corazón de su electorado, debe renunciar a sus posturas más progresistas y ha debido deslizar un discurso apegado a la línea conservadora. Mención aparte se merece su elección de Vicepresidenta, convocando a una desconocida Sarah Palin, cuyo mayor mérito es representar, en carne, los valores de la llamada "América Profunda".

Al otro lado, Obama representa a un outsider dentro de su partido. Es un candidato levantado por las bases y que ha osado enfrentarse al epítome del establishment demócrata: los Clinton. Incluso, ha logrado que la otra poderosa familia del partido, los Kennedy, lo apoyen desde un principio. Obama es la encarnación del sueño americano, del país de las libertades. El candidato no se cansa de repetir que en ningún otro país del mundo el podría ser candidato a la presidencia. Y no deja de tener razón, pues es el hijo de una mujer Blanca de Texas y de un nigeriano, de clase media, nació y vivió en Hawaii, ganó un Grammy y estudió en una de las mejores universidades el mundo. No contento con eso, dedicó su vida al servicio y es hoy, el único senador negro de los EE.UU.

En conclusión, esta es una elección atípica, donde se reconoce implícitamente el fracaso de la doctrina Bush, no sólo en temas internos, sino que en política exterior. La forma en que EE.UU. se relaciona con el mundo va a sufrir cambios, cualquiera sea el resultado de la elección.

En segundo lugar, más allá de las historias de cada uno, un dato interesante es analizar el comportamiento electoral que se ha dado en las últimas elecciones norteamericanas. El país del norte tiene un sistema de elcción complejo, en donde lo más importante no es la mayoría nacional, sino el número de Electoral Votes (EV) que obtenga cada candidato. Así, se crea un mecanismo a través del cual cada Estado representa un númerdo determinado de votos y donde el candidato que obtenga la mayoría de dicho estado se los lleva todos. Da lo mismo ganar por un voto o por mil, todos los votos que cuentan son míos. Al Gore sufrio en carne propia la complejidad del sistema, al perder con Bush en una elección donde contaba con el voto de la mayoría de los norteamericanos. (Más abajo va un video que explica de excelente forma el sistema)

Las últimas encuestas dan una ventaja entre 5 y 8 puntos a Obama, a nivel nacional, pero eso no nos dice nada si no analizamos el conteo de EV. Para analizar esto, se hacen tres distinciones: los estados seguros (solid), los estados que se inclinan (leaning) y los estados inciertos (toss up). Si las elecciones fueran hoy, y lo predecido por las encuestas se mantiene, Obama debiera ganar por una diferencia de 364 a 174, considerando que para ganar se requieren 270. Si consideramos que las encuestas se tienden a estrechar mientras más se acercan las elecciones, podríamos esperar una diferencia menor.

La clave de estas elecciones es asegurar aquellos estados que estaban a favor del partido el 2004 y tratar de quitarle alguno al contrincante. Si lo vemos desde esa perspectiva, McCain no sólo no ha afirmado estados que Bush había gando en 2004 (como la disputada Florida que hoy aparece como indecisa), sino que definitivamente ha perdido estados, como es el caso de Colorado. Obama, por otra parte, no sólo ha asegurado los estados que ganó Kerry, sino que ha ido, progresivamente, arrebatando votos electorales a los republicanos.

Ante este escenario, parece imposible que McCain logre revertir el momentum que vive Obama, aunque aún le quedan algunas alternativas. La primera, y que ya la desaprovechó, era colgarse de la figura del demócrata y tratar de confundir al electorado mostrándose como igual. Con esto, cualquier consideración a la hora de votar pasaría más por el agrado personal que por las ideas o los proyectos (básicamente el mismo argumento que ocupó Bachelet el 2005). La otra opción es la de atacar al adversario. A través de una serie de caminos indirectos - grupos religiosos, de interés, fanáticos u otros - el republicano ha sembrado las dudas de las ligazones de Obama con grupos terroristas, replicando el fenómeno hasta llegar al punto en que la odiosidad se vuelve extrema. Ya lo vivió el republicano en persona hace algunas semanas, cuando tuvo que apaciguar a algunos de sus partidarios, quienes mostraban un odio profundo a Obama. Claramente esta estrategia no está resultando todo lo bien que le gustaría a los más conservadores, pero es probable que merme un poco la ventaja que les llevan hasta el momento.

Nos obstante, en mi opinión, Obama ganará, con mayor o menor holgura el 4 de noviembre. No sólo por una convicción personal de las cualidades del candidato, sino por el escenario electoral en ciernes y sus proyecciones. En la medida en que no ocurra nada extraordinario - al estilo 11/M que expulsó a Aznar del gobierno español - la tendencia debiera mantenerse y, por lo tanto, tendríamos al primer presidente negro en la historia de los EE.UU.




*Video que explica el funcionamiento del sistema electoral norteamericano.